POR MARIOLA RIERA Contundente y eficaz para combatir los primeros fríos del recién llegado otoño. El cocido maragato es, sin lugar a dudas, un menú para comer de aquí hasta la primavera, aunque nada impide disfrutarlo en verano. La tradición manda comerlo al revés: primero, las carnes; luego, los garbanzos y verduras, y, finalmente, la sopa.
Castrillo de los Polvazares tiene fama de servir en sus mesas uno de los mejores cocidos maragatos. No en vano, el pueblo está ubicado en plena comarca de la Maragatería, a cinco kilómetros de Astorga por la carretera provincial LE-142. Fue construido a finales del siglo XVI y posee un impresionante conjunto de casas típicas de los antiguos arrieros y comerciantes: los maragatos.
desdeLa Nueva España – Diario Independiente de Asturias – La Vida Buena – A la mesa con los maragatos.


